
ANTECEDENTES
El sueño de un proyecto educativo lasallista para América Latina y el Caribe inicia en el contexto en la Asamblea de la RELAL de 2001. Un año después, el Equipo Regional de Misión, tomando en cuenta información llegada de todo el conteniente, ofrece la primera versión del PERLA y la somete a la opinión y aportes de los lasallistas de toda la región.
Se tiene claro que PERLA es un proceso y como tal será susceptible de ser mejorado, actualizado y consolidado con la reflexión continua y que PERLA busca ser un movimiento que ayude a los lasallistas del continente a “recuperar el fuego colectivo”.
Cuatro criterios orientaban la reflexión en torno a PERLA:
• Audacia, en la búsqueda de un nuevo rostro de la Salle en América Latina y Caribe.
• Atención preferencial a los grupos excluidos.
• Profetismo, en la propuesta de proyectos transformadores, y
• Realismo, en su respuesta a desafíos y necesidades reales de la región latinoamericana.
PERLA recibe un nuevo impulso en la Asamblea de RELAL celebrada en Fusagasuga, Colombia en el 2004. Allí se continúa con la idea que PERLA no debe ser “documento terminado”, sino que debe ayudar a la “construcción de un sueño”, a acrecentar el fuego colectivo. No se trata sólo de ver con satisfacción los logros del pasado, sino de ver hacia el futuro incorporando nuevas visiones, nuevas respuestas a los desafíos que la cambiante realidad latinoamericana y mundial van planteando.
Entre estos desafíos están:
• Responder a las necesidades de la niñez y de la juventud emprobrecidas en un continente que es
estructuralmente injusto.
• Generar procesos y espacios que hagan viable la Asociación para la misión en el servicio educativo
de los pobres.
• Construir participativamente el horizonte pedagógico evangelizador común de la región.
Y la Asamblea propone tres ejes que en su conjunto darán una intensidad mayor al proyecto que se construye:
• Una teología de la encarnación que encuentra en la opción de Jesús su punto de partida; “El espíritu del Señor me ha ungido para dar la buena noticia a los pobres” Luc 4,18
• Una eclesiología de comunión por la que nos reconocemos Pueblo de Dios (Conc. Vaticano II y docs. Del episcopado latinoamericano; Puebla y Medellín) en el que cada uno-a ha sido convocado a participar el proyecto de las bienaventuranzas. (teología del bautismo)
• Una espiritualidad apostólica, orientada al compromiso, a la maduración de la experiencia cristiana entendida como vocación al servicio (pastoral vocacional y juvenil y ministerios laicales)
2.EJE ANTROPOLÓGICO-PEDAGÓGICO
• Un proceso humanizante, liberador y transformador, y como tal centrado en la persona y su dignidad como hijo de Dios y hermano del cosmos, llamado a participar y construir desde la convivencia social armónica la nueva civilización del amor. (centralidad de la persona, derecho a participar y vivir en una sociedad democrática y derechos de la niñez y la juventud).
• Un proceso evangelizador y profético que anuncia, denuncia, consuela, reconcilia y celebra la fraternidad de hombres y mujeres y del cosmos.
3. EJE SOCIOLÓGICO CULTURAL
• Protagonismo de los sujetos en todos los procesos y proyectos, lo que nos lleva a considerar al educador como agente transformador de la realidad y a comprometernos en su dignificación. (formación, igualdad de oportunidades y género)
• Procesos sociales y culturales que nos exige: Vivir auténticos procesos interculturales desde el respeto, valoración, fomento y en ocasiones defensa de las culturas locales, en un contexto de una convivencia basada en la interculturalidad. Prestar atención a las políticas culturales y a los procesos de globalización. Sensibilizarnos de la importancia de la armonía ecológica
• Democracia entendida como promoción de una cultura de la paz y la justicia para la que hay que educarnos y educar en una nueva ciudadanía, en una economía solidaria y en un desarrollo sustentable
Formación en y para la economía solidaria del desarrollo sustentable.
• Ecumenismo - Diálogo interreligioso que nos compromete en la formación en y para el respeto, la apertura y la inclusión ante la diferencia (otras confesiones de fe, niños de la calle, ancianos, culturas indígenas etc.)
El siguiente cuadro sintetiza esta vision:

Con este camino recorrido, con este árbol en crecimiento -PERLA no es un documento, sino el movimiento educativo de los lasallistas de la región-. Se intenta ahora dar el siguiente paso.